La Asociación para el Fomento de la Infraestructura Nacional (AFIN) ha emitido una alerta crítica respecto al estado actual del programa Farmacia Vecina. Según la información proporcionada por la organización, este mecanismo de acceso a medicamentos atraviesa uno de los momentos más delicados desde su implementación en 2019. La evidencia indica que la red de farmacias asociadas está operando actualmente con apenas el 10% de su capacidad instalada, lo que representa un colapso funcional significativo en la distribución de insumos médicos para la población afiliada a EsSalud.
Colapso de la capacidad operativa
El dato revelado por AFIN subraya una brecha operativa de magnitud considerable. Si bien el programa fue diseñado para ampliar la cobertura farmacéutica y aliviar la presión sobre los establecimientos de salud del Seguro Público, la realidad actual muestra que el 90% de su potencial está inactivo. Esta reducción drástica en la operatividad no es un fenómeno marginal, sino una limitante estructural que afecta la logística de suministro. La incapacidad de utilizar la infraestructura prevista genera cuellos de botella que impiden la atención oportuna de los pacientes, quienes dependen de esta red para la adquisición de sus tratamientos.
Impacto directo en la afiliación a EsSalud
La situación descrita por la asociación tiene implicaciones directas en la calidad de vida de los asegurados de EsSalud. Al reducirse la capacidad operativa a una décima parte de lo establecido, se restringe el acceso físico y logístico a los medicamentos recetados. Los pacientes se enfrentan a una realidad donde la red de farmacias, teóricamente disponible, no cumple con la función para la cual fue habilitada. Esta disfunción pone en riesgo la continuidad de los tratamientos médicos y aumenta la dependencia de los hospitales públicos, que ya operan bajo condiciones de saturación.
La alerta de AFIN sirve como un diagnóstico técnico de la ineficiencia actual. Sin la intervención que restaure la capacidad operativa del programa, la brecha entre la política pública diseñada y la realidad del servicio se profundizará. La recuperación de la operatividad de Farmacia Vecina no es solo un tema administrativo, sino una necesidad urgente para garantizar el derecho a la salud de los millones de peruanos afiliados al sistema de seguro público.