El Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) y el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) han emitido alertas de preparación y peligro naranja para Lima, la Provincia Constitucional del Callao, y las regiones de Áncash, Arequipa, Ica, Moquegua y Piura. Esta medida responde a un inminente incremento en la velocidad del viento, clasificado como de moderada a fuerte intensidad, que afectará al litoral peruano entre el sábado 23 y el domingo 24 de mayo de 2026.
Magnitud del fenómeno y zonas bajo vigilancia
Según el Aviso Meteorológico N.° 200, las ráfagas de viento generarán levantamiento de polvo y arena, reduciendo la visibilidad horizontal. Los reportes técnicos indican velocidades de hasta 36 km/h en la zona norte del litoral y 34 km/h en el centro. La región de Ica registrará los valores más elevados, con ráfagas próximas a los 37 km/h hacia el domingo 24 de mayo. En la costa sur, los registros se situarán cerca de los 24 km/h.
Las provincias bajo vigilancia directa incluyen a Casma y Huarmey en Áncash; Caravelí en Arequipa; y en la región iqueña, las provincias de Ica, Chincha, Nasca y Pisco. Asimismo, Lima Metropolitana y las provincias de Barranca, Cañete, Huaral y Huaura están incluidas, sumándose a la lista las zonas de Piura, Paita, Sullana, Talara y Sechura en el norte del país.
Medidas preventivas y estado del tiempo
El fenómeno vendrá acompañado de una densa cobertura nubosa durante la madrugada y las primeras horas de la mañana, favoreciendo la presencia de niebla y neblina en los sectores costeros. Esta condición climática exige precaución adicional para conductores y transeúntes. El Senamhi ha emitido una alerta amarilla para el sábado 23 de mayo y mantiene la alerta naranja para el domingo 24.
Ante el riesgo de desprendimiento de estructuras, el Indeci ha exhortado a los gobiernos locales y regionales a realizar inspecciones técnicas de seguridad inmediatas. Se instruye a la población a asegurar techos y largueros a las paredes, reforzar los vidrios de las ventanas y mantenerse alejado de equipos eléctricos. Para los propietarios de embarcaciones, se recomienda el amarre adecuado para evitar daños por el oleaje. Finalmente, se aconseja el uso de ropa de abrigo e impermeable, y acudir a centros de salud en caso de presentar infecciones respiratorias o alérgicas.