La líder de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, confirmó que su bancada parlamentaria no otorgará el voto de confianza al gabinete presidido por Gustavo Miralles, en una decisión que profundiza la crisis política que atraviesa el gobierno de Dina Boluarte.
En declaraciones públicas, Fujimori Higuchi expresó su rechazo frontal a las medidas adoptadas por el Ejecutivo, particularmente las clases virtuales implementadas como respuesta a la crisis energética que afecta al país. "No podemos respaldar un gabinete que toma decisiones improvisadas que afectan directamente la educación de nuestros niños y jóvenes", declaró la excandidata presidencial.
Crisis energética y educativa en el centro del debate
La controversia surge en el contexto de la grave crisis energética que enfrenta Perú, la cual ha obligado al gobierno a implementar medidas de emergencia, incluyendo el retorno a la modalidad virtual en las instituciones educativas para reducir el consumo eléctrico en horarios críticos.
Fujimori cuestionó duramente esta decisión, argumentando que "después de años de pandemia donde se evidenció el fracaso de la educación virtual, especialmente para los sectores más vulnerables, resulta inadmisible que se vuelva a esta modalidad por falta de planificación gubernamental".
"No vamos a ser cómplices de un gobierno que improvisa y pone en riesgo el futuro educativo de millones de peruanos"
La posición de Fuerza Popular se suma a las críticas de otros sectores políticos que han señalado la falta de previsión del gobierno para enfrentar la crisis energética, la cual tiene sus raíces en problemas estructurales del sector eléctrico nacional y factores climáticos adversos.
Inestabilidad gubernamental se agrava
Con 24 congresistas, Fuerza Popular representa una de las bancadas más numerosas del Parlamento, por lo que su negativa al voto de confianza complica significativamente la posición del premier Miralles, quien necesita el respaldo de al menos 66 legisladores para mantenerse en el cargo.
La decisión fujimorista se produce en un momento de particular debilidad del gobierno de Boluarte, que ha enfrentado múltiples crisis desde que asumió el poder tras la vacancia de Pedro Castillo en diciembre de 2022. El gabinete Miralles, que asumió funciones hace pocos meses, se convierte así en otro episodio de la continua rotación ministerial que ha caracterizado esta administración.
Analistas políticos consideran que la negativa de Fuerza Popular podría generar un efecto dominó en otras bancadas de oposición, lo que aumentaría las posibilidades de que el gabinete no logre superar la votación de confianza en el Congreso.
Estrategia política de largo plazo
La posición adoptada por Keiko Fujimori también debe analizarse en el contexto de la estrategia política de cara a las elecciones generales de 2026. Al posicionarse como opositora firme a las políticas gubernamentales, especialmente en temas sensibles como la educación, Fuerza Popular busca capitalizar el descontento ciudadano.
"Nuestra responsabilidad como oposición es fiscalizar y cuando sea necesario, decir no a políticas que consideramos perjudiciales para el país", justificó Fujimori su decisión, en línea con el discurso que ha mantenido desde que Boluarte asumió la presidencia.
La crisis energética, que ha afectado no solo al sector educativo sino también a la actividad productiva y comercial del país, se ha convertido en uno de los principales flancos de vulnerabilidad del gobierno, generando malestar en diversos sectores de la sociedad peruana.
El anuncio de Fujimori se produce mientras el premier Miralles prepara su presentación ante el Congreso para solicitar el voto de confianza, en lo que será una prueba crucial para la estabilidad del gobierno y la continuidad de las políticas implementadas para enfrentar la crisis energética que atraviesa el país.