La petrolera estatal Petroperú cerró el primer semestre del año en curso con una utilidad neta de US$121 millones, revirtiendo la pérdida de US$278 millones registrada en el mismo periodo del año pasado. Según los datos reportados a la Superintendencia de Mercado de Valores (SMV), este resultado positivo no responde a un incremento en las ventas o producción de combustibles, sino principalmente al contexto internacional favorable que amplió el margen entre el costo de compra del crudo y su precio de venta.
Márgenes internacionales y recorte de gastos
La gerencia de la empresa señala que se benefició del incremento en los precios internacionales del petróleo, registrado entre marzo y mayo. Este escenario fue impulsado parcialmente por el conflicto bélico en Medio Oriente, específicamente la guerra en Irán, lo cual elevó la rentabilidad del negocio de refinación. A esta variable externa se sumaron medidas internas: una reducción significativa de gastos operativos, comerciales y administrativos, así como un mayor aporte a los resultados corporativos proveniente de los lotes petroleros X y Z-69.
La restricción financiera limita la producción
Pese al retorno a las ganancias, Petroperú reconoce explícitamente que sus problemas financieros impactan directamente en su operación diaria. La falta de liquidez ha reducido la disponibilidad de recursos para adquirir petróleo crudo, situación que derivó en una menor producción de diésel de bajo azufre y combustible para aviación (Turbo A1). Esta restricción se vio agravada por las paradas programadas de mantenimiento en algunas unidades de la Nueva Refinería Talara. Como consecuencia directa, el volumen total de ventas cayó de US$1.733 millones a US$1.680 millones respecto al mismo periodo del año anterior.
Alta calificación de riesgo y espera por financiamiento
La situación crediticia de la estatal permanece bajo presión. Agencias como Moody's mantienen una nota Caa1, mientras que S&P Global Ratings mantiene una B-, ambas con perspectiva negativa. Los gastos financieros alcanzaron los US$186,7 millones este semestre, derivados principalmente del pago de intereses sobre bonos y financiamientos para capital de trabajo. Aunque el déficit de capital de trabajo se redujo desde US$2.296 millones al cierre de 2025 hasta US$1.427 millones en junio, la empresa admite que las restricciones de crédito obligan a priorizar pagos a proveedores críticos.
El esquema de financiamiento pendiente
Petroperú permanece a la espera de la implementación del esquema de financiamiento privado por hasta US$2.000 millones, aprobado por el Gobierno y estructurado por ProInversión. Este recurso está destinado principalmente a garantizar la compra de crudo para asegurar la continuidad operativa. Sin embargo, Moody's advirtió recientemente que este mecanismo aún no se ha concretado y que persisten dudas sobre su ejecución real, manteniendo la incertidumbre sobre el acceso oportuno a los fondos necesarios.