El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) ha confirmado que Lima está experimentando una ola de calor histórica, registrando esta semana un pico térmico que pulverizó el récord anterior establecido en 1997. Ante la situación climática extrema, el organismo estatal activó oficialmente una alerta roja para la capital y otras quince regiones del país, advirtiendo sobre incrementos significativos de temperatura diurna.
Ruptura histórica de récords térmicos
Según un comunicado emitido por el Senamhi, la estación meteorológica Alexander Von Humboldt, ubicada en el distrito de La Molina, registró el pasado martes 8 de septiembre una temperatura máxima de 29.0 °C. Este dato establece una nueva marca histórica para el mes de setiembre, superando el registro previo de 27.5 °C alcanzado el 23 de septiembre de 1997. Paralelamente, la estación Campo de Marte, en Jesús María, marcó un máximo de 28.0 °C esta semana, también rompiendo su propio récord del lunes anterior (26.7 °C), como informó Alerta roja por ola de calor.
El ente estatal señaló que estas condiciones son ajenas al invierno peruano y se deben principalmente a la presencia del Fenómeno El Niño Costero en el litoral nacional. De acuerdo con datos del ENFEN, este fenómeno podría prolongarse hasta el otoño de 2027, lo que sugiere una estabilidad climática atípica para las próximas temporadas, según informamos en Alerta roja por calor extremo.
Alerta roja y proyecciones meteorológicas
La alerta roja emitida por el Senamhi abarca desde este miércoles 13 hasta viernes 15 de setiembre. La medida afecta a Lima, Callao, Amazonas, Áncash, Arequipa, Ayacucho, Cajamarca, Huancavelica, Huánuco, Ica, Junín, La Libertad, Lambayeque, Pasco, Piura y Tumbes. El organismo advierte que se espera una escasa nubosidad hacia el mediodía, lo cual contribuirá a un aumento de los niveles de radiación ultravioleta (UV), tema que ya cubrimos en Alerta roja por calor extremo.
Además del calor extremo, las autoridades meteorológicas informaron sobre la presencia de ráfagas de viento con velocidades cercanas a los 40 km/h, principalmente durante las horas de la tarde. Si bien se descarta lluvias generalizadas en la costa norte y solo se esperan precipitaciones dispersas o localizadas en la sierra (especialmente por la noche), la combinación de calor seco y vientos fuertes representa un riesgo para la población.