La FIFA transformó por primera vez el descanso de una final de la Copa del Mundo en un espectáculo musical al estilo del Super Bowl, marcando un hito histórico en la organización de los torneos internacionales. Este cambio estructural se materializó durante la final del Mundial 2026 disputada entre Argentina y España en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, Estados Unidos. La entidad reorganizó el protocolo tradicional para extender el entretiempo hasta los 27 minutos, una duración significativamente superior a los 15 minutos habituales en el fútbol profesional, permitiendo la ejecución de una producción musical compleja que involucró a decenas de artistas internacionales y orquestas sinfónicas.
La reestructuración del protocolo deportivo
El cambio en el formato del partido no fue meramente estético, sino logístico. La puesta en escena, producida por Global Citizen junto con Live Nation y Done + Dusted bajo la dirección artística de Chris Martin, vocalista de Coldplay, requirió una adaptación técnica considerable para acometer a más de 82 mil espectadores presentes en el estadio. Esta decisión administrativa refleja una estrategia corporativa de la FIFA para integrar el entretenimiento global como un componente central del producto deportivo, alejándose de los tradicionales cánticos y desfiles oficiales por las nuevas dinámicas de espectáculos masivos.
Artistas internacionales en el escenario
La ceremonia fue inaugurada por Madonna, quien interpretó "Music Inferno" a bordo de un vehículo descapotable acompañada por los futbolistas brasileños Ronaldinho y Ronaldo Nazário. Posteriormente, la presentación incluyó una colaboración entre los Muppets y Gustavo Dudamel al frente de la Filarmónica de Nueva York y la Orquesta Sinfónía Simón Bolívar de Venezuela. El grupo BTS interpretó "Dynamite" en un segmento que generó ovaciones masivas, seguido por Justin Bieber, quien ofreció una versión acústica de "Everything Hallelujah" acompañado únicamente por su guitarra.
El cierre oficial y el legado del torneo
Shakira cerró la actuación principal interpretando "Dai Dai", la canción oficial del Mundial 2026, vestida con un conjunto amarillo y fucsia diseñado para potenciar sus movimientos de baile. La presentación contó con bailarines seleccionados mediante el concurso "Dai Dai Challenge" impulsado por la FIFA. El espectáculo concluyó con una proyección en pantalla del histórico futbolista brasileño Pelé repitiendo la palabra "amor", seguido por la interpretación conjunta del tema "Believe in Love" por parte de Coldplay, PS22 Children's Choir y el resto de los artistas presentes.