La cantante colombiana Shakira ha dirigido un llamado público a los principales líderes mundiales para solicitar el apoyo financiero necesario en la reconstrucción de infraestructura educativa en Venezuela. Tras los devastadores sismos del 24 de junio, que dejaron una cifra oficial de 4.490 fallecidos y más de 16.740 heridos, la artista utilizó su plataforma para instar al presidente de Francia, Emmanuel Macron, y al canciller alemán, Friedrich Merz, a contribuir con el Fondo para la Educación Global Citizen de la FIFA.
El llamado directo a las potencias europeas
En un video publicado en sus redes sociales, Shakira agradeció específicamente a los primeros ministros de Portugal y Canadá por "dar un paso al frente". Sin embargo, señaló que el turno ahora corresponde a Francia y Alemania. La artista argumentó su petición destacando la afinidad futbolística de ambas naciones: "Como grandes naciones de fútbol, los invitamos a contribuir... para que los niños de Venezuela puedan aprender a leer y escribir", afirmó en su mensaje.
El contexto humanitario y el fondo FIFA
La iniciativa busca recaudar 100 millones de dólares. Hasta la fecha, Portugal ha donado 100.000 dólares y Canadá se comprometió con cinco millones. La propia fundación de la FIFA, entidad de la que Shakira es colaboradora, anunció hace dos semanas una donación inicial de 500.000 dólares para asistir a los niños afectados por los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5.
La urgencia del llamado se basa en datos concretos: más de 430 escuelas fueron destruidas completamente. Las autoridades estiman que la cifra de personas sin hogar supera las 18.000, aunque los números podrían aumentar conforme avancen las inspecciones técnicas a edificios dañados pero no colapsados, más detalles en La solidaridad global ante los sismos en Venezuela.
Reconstrucción y apoyo internacional
Shakira enfatizó en su comunicado que Venezuela requiere recursos urgentes para reconstruir aulas, capacitar docentes y adquirir libros. A la campaña se han sumado otras figuras internacionales como el presidente de Zambia, Hakainde Hichilema; la vicesecretaria general de la ONU, Amina Mohammed, y el premio Nobel de la Paz Kailash Satyarthi.