El exministro del Interior Daniel Urresti declaró su inocencia tras recuperar la libertad provisional en el caso por el asesinato del periodista Hugo Bustíos, ocurrido en 1988 en Ayacucho. En sus primeras declaraciones públicas después de salir del penal de Barbadillo, Urresti reiteró su versión de los hechos y cuestionó las acusaciones en su contra.
Durante una conferencia de prensa, el exfuncionario sostuvo que el crimen del comunicador fue perpetrado por elementos de Sendero Luminoso, no por efectivos militares como sostiene la acusación fiscal. "La verdad siempre sale a la luz. Hugo Bustíos fue asesinado por terroristas de Sendero Luminoso, no por las Fuerzas Armadas", declaró Urresti ante los medios de comunicación.
Versión contradictoria de los hechos
La posición de Urresti contrasta directamente con las investigaciones fiscales que lo señalan como presunto autor intelectual del homicidio del periodista de Caretas. Según la tesis fiscal, Bustíos habría sido eliminado por denunciar abusos militares en la zona de emergencia de Ayacucho durante el conflicto armado interno.
El caso se remonta a noviembre de 1988, cuando Hugo Bustíos se encontraba realizando una cobertura periodística en la provincia de Huanta. Las circunstancias de su muerte han sido motivo de controversia durante más de tres décadas, con versiones encontradas entre familiares de la víctima, testigos y autoridades militares de la época.
"He demostrado mi inocencia con pruebas contundentes. Este proceso judicial ha sido una persecución política desde el inicio"
Proceso judicial prolongado
El proceso judicial contra Urresti ha atravesado múltiples instancias y ha generado debate en círculos políticos y jurídicos. El exministro había sido condenado en primera instancia, pero posteriormente la Corte Superior revocó la sentencia, ordenando un nuevo juicio que culminó con su absolución.
Sin embargo, la Fiscalía apeló la decisión absolutoria, lo que llevó el caso a la Corte Suprema. Durante este período, Urresti permaneció en prisión preventiva hasta obtener la libertad provisional tras las gestiones de su defensa legal.
El abogado defensor de Urresti había argumentado que existen inconsistencias en las declaraciones de los testigos y que las pruebas presentadas por el Ministerio Público no son suficientes para sustentar una condena. Además, cuestionó la validez de algunos testimonios, alegando que fueron obtenidos bajo presión o presentan contradicciones temporales.
Impacto político y social
La libertad de Urresti ha generado reacciones encontradas en el ámbito político peruano. Mientras sus partidarios celebran lo que consideran una decisión judicial correcta, los familiares de Hugo Bustíos y organizaciones de derechos humanos han expresado su preocupación por lo que interpretan como impunidad.
El caso Bustíos se enmarca en el contexto más amplio de la búsqueda de justicia por los crímenes cometidos durante el conflicto armado interno peruano. Para muchos, representa un símbolo de la lucha por esclarecer las violaciones de derechos humanos ocurridas entre 1980 y 2000.
Urresti, quien se desempeñó como ministro del Interior durante el gobierno de Ollanta Humala, ha mantenido consistentemente su versión de los hechos. En anteriores declaraciones había señalado que el periodista fue víctima de una emboscada terrorista mientras se dirigía a cubrir informaciones en zona de conflicto.
Perspectivas del caso
Con la libertad provisional concedida, el proceso judicial continúa su curso en las instancias superiores. La defensa de Urresti ha anunciado que presentará nuevos elementos probatorios que, según sostienen, confirmarán definitivamente la inocencia de su patrocinado.
El desarrollo de este caso será observado con atención por diversos sectores de la sociedad peruana, especialmente por aquellos vinculados a la defensa de los derechos humanos y la libertad de prensa. La resolución final del proceso judicial podría sentar precedentes importantes para otros casos similares pendientes en el sistema de justicia peruano.
Mientras tanto, Urresti ha indicado que retomará sus actividades políticas y continuará defendiendo su inocencia en todos los espacios disponibles, manteniendo su versión de que Hugo Bustíos fue víctima del terrorismo senderista y no de acciones militares.