Los accidentes domésticos pueden ocurrir en segundos, especialmente cuando bebés y niños pequeños exploran su entorno. Ante una emergencia, actuar rápido no significa realizar muchas maniobras, sino reconocer el problema, proteger al menor y pedir ayuda cuando corresponda. En Perú, ante una urgencia médica se puede contactar al SAMU mediante la línea 106, mientras que la central de emergencias de los Bomberos atiende en el 116.
Caídas y lesiones en cabeza
María Belén Castillo, jefa académica de Enfermería Técnica del Instituto Carrión, explica que conocer acciones básicas puede ayudar a evitar que un accidente se agrave. Tras una caída importante con sospecha de lesión en cabeza, cuello o columna, no debe levantarse ni mover bruscamente al niño salvo que el lugar represente peligro inmediato. Señales como pérdida de conocimiento, convulsiones, vómitos repetidos o salida de líquido por nariz u oídos requieren evaluación urgente, tema que ya cubrimos en Bomberos de Pisco salvan a madre y bebé tras parto inesperado.
Quemaduras y atragantamientos
Ante una quemadura térmica, la zona debe enfriarse con agua corriente limpia durante varios minutos. No se deben aplicar hielo, mantequilla ni romper ampollas; si hay ropa adherida a la piel, no retirarla por la fuerza. En caso de atragantamiento en niños mayores de un año conscientes, las guías 2025 de la American Heart Association recomiendan alternar golpes en la espalda con compresiones torácicas, más contexto en Bomberos de Pisco salvan a madre y bebé tras parto inesperado.
Intoxicaciones y heridas
Sí una herida sangra, ejercer presión directa continua sin retirar gasas para no interrumpir el coágulo. Ante ingestión de tóxicos, nunca provocar el vómito según la Academia Americana de Pediatría; identificar el producto es vital.