Los accidentes domésticos pueden ocurrir en segundos, especialmente cuando bebés y niños pequeños exploran su entorno. Ante una emergencia, actuar rápido no significa realizar muchas maniobras, sino reconocer el problema, proteger al menor y pedir ayuda cuando corresponda. En Perú, ante una urgencia médica se puede contactar al SAMU mediante la línea 106, mientras que la central de emergencias de los Bomberos atiende en el 116.
Manejo adecuado de caídas y golpes
María Belén Castillo, jefa académica de Enfermería Técnica del Instituto Carrión, explica que conocer acciones básicas de primeros auxilios puede ayudar a evitar que un accidente se agrave mientras llega atención especializada. Después de una caída importante, si existe sospecha de lesión en cabeza, cuello o columna, no se debe levantar ni mover bruscamente al niño salvo que permanecer en el lugar represente un peligro inmediato.
Tras un golpe en la cabeza, algunas señales requieren evaluación médica urgente: pérdida de conocimiento, convulsiones, vómitos repetidos, problemas para caminar, habla alterada, somnolencia excesiva o salida de sangre por nariz u oídos. También deben vigilarse cambios en el comportamiento como irritabilidad y llanto frecuente.
Quemaduras y atragantamientos
Ante una quemadura térmica, primero debe alejarse al niño de la fuente de calor si hacerlo es seguro. La zona afectada debe enfriarse con agua corriente limpia durante varios minutos hasta 20 minutos. No deben romperse las ampollas ni aplicarse hielo directamente, mantequilla o pasta dental, más contexto en Activación obligatoria de alertas sísmicas en móviles.
Si un niño puede toser con fuerza y hablar, significa que todavía moviliza aire; en ese caso debe permitírsele seguir tosiendo. Si no puede respirar eficazmente, se considera una obstrucción grave. Las guías 2025 de la American Heart Association establecen alternar golpes en la espalda con compresiones torácicas para niños mayores de un año.
Heridas e intoxicaciones
Ante sangrado, ejercer presión directa y continua es la primera medida. No conviene retirar gasas repetidamente para no interrumpir el coágulo. En caso de ingestión tóxica, identificar el producto pero nunca provocar vómito.